Plan histórico: buscan revolucionar el oro blanco y generar más de US$700 millones
De cumplirse las metas, dentro de cinco años, la superficie algodonera podría crecer de 600.000 a 780.000 hectáreas, incluso se podría alcanzar las 800.000 o 900.000 hectáreas.
La cadena algodonera argentina se prepara para un salto histórico. Bajo el lema El nuevo camino del algodón, productores, empresas, técnicos y el Estado se alinearon en un proceso de transformación que promete cambiar de raíz la dinámica de este cultivo estratégico del norte. Según dijeron, el objetivo final es colocar a la Argentina como un jugador más fuerte en el mercado global. El programa fija metas ambiciosas de cara a 2030: incrementar un 60% el rendimiento de fibra (pasando de los actuales 650 kilos por hectárea a 1085), ampliar en 30% la superficie sembrada, duplicar la producción nacional de fibra y lograr un aumento superior al 200% en exportaciones, lo que representaría US$726 millones adicionales para el país.
“Estamos en camino hacia un aumento muy importante de la productividad. No estamos en los niveles de Australia, Estados Unidos o Brasil, pero sí tenemos un gap de productividad que nos permite hoy y en poco tiempo apuntar a rendimientos muy superiores”, señaló Pablo Vaquero, presidente de Gensus, durante la presentación de la iniciativa en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Gensus es una compañía que se dedica a la producción de semillas.